¡¿Los jóvenes conocen de Changüí?!

En estos días de calor y de cierta humedad sería bueno tirar un pasillo a tiempo de changüí si tenemos muy presente, que recientemente, se celebró la novena edición del Festival Nacional del Changüí Elio Revé Matos. Se trata de una celebración que unió a músicos, melómanos y al público, en general, en la ciudad de Guantánamo.

Recordemos que tradición y modernidad marcaron la cita, en la cual estuvo lo más representativo de ese género en el país y noveles exponentes, entre los cuales destacan el popular músico Elito Revé y su Charangón, Oderquis Revé, Juan Guillermo (JG), la agrupación Aire de Concierto, La Cruzada, Zona Franca y los pianistas Ernesto Oliva y Alejandro Falcón, Premio Cubadisco 2013.

La competencia de treseros, marimbuleros, bongoseros y bailadores, con parejas de adultos y niños, que unido al encuentro de familias cultivadoras del ritmo y los talleres para aprender a bailar y tocar changüí, constituyen tradición en este tipo de evento.

El Changüí, el Nengón, el Kiribá, son expresiones musicales primogénitas que solo en Guantánamo usted encontrará y que se mantienen vivas como el primer día. Al cubano le gusta bailar, el joven repito cinquillos y contratiempos, deja caer los acordes, comparten de la buena compañía. ¡¿Los jóvenes conocen de Changüí?! Pues sí. Saben tocarlo y bailarlo. Algunos hasta son portadores.

Su compás de (2×4) con letras de los cantos ocurrentes de acuerdo a las inspiraciones del cantante, la copla o la expresión realizada por los integrantes del grupo al unísono y el montuno donde un solista lleva la guía realiza las improvisaciones alternando con el coro que corresponde al estribillo. Antes tenía su período de auge en la navidad, noche buena, fin de año y fiesta de santos.

Algunos de los nombres que aparecen en la historia del Changüí son Chito Latamblé, Antonio Cisneros, Ñico ya, Eduardo Goulet, Pipi el rey del Changüí en Yateras y director del Grupo Estrellas Campesinas, Asunción Gainza, tresera comparada con cualquiera de las mejores de su tiempo, María Guevara, quien deslumbraba con el bongó, Roberto Bauta, autor del antológico tema El Guararey de Pastora, la singular bailadora Evelia Noblet, el carismático Saturnino Olivares, Nino, hasta llegar a los más jóvenes y continuadores de una tradición como el guajiro Celso Fernández, la voz obligada e inconfundible de Mikiki, y la nobleza y talento de Ariel Daudinot, El Zorro.

El Changüí constituye no sólo una clase de música muy específica, sino una manera de festejo popular interfamiliar con música-verso, baile y diversión, de relación gesto-música, y hasta de expresión psicomusical y cultural, arraigadas en costumbres y un modo de vida, que tipifica a zonas rural-urbanas guantanameras y otras circundantes.

El changüí es un golpe sonoro y de tradición, y sus cultivadores lo han tenido claro. La música y el baile se ha hecho popular, alternativo incluso. Los jóvenes creadores no solo lo conocen, sino que lo tocan, lo bailan, lo saborean. El desafío será posicionarlo en nuestras acciones cotidianas, en nuestras carteleras culturales, en la práctica-teórica y en nuestras políticas de gestión del conocimiento.

 
 

 

Acerca de Royland Basulto Ocaña

Informático - Web Máster Lic.: Comunicación Social
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